top of page

Laberintos

El silencioso destino de las promesas

No estaba esperando a una persona. Estaba cumpliendo una promesa. Hace poco entendí algo extraño sobre las promesas. A veces creemos que son frases que se dicen al aire. Palabras ligeras, medio en broma, medio en serio. Algo que no tiene demasiado peso porque la vida cambia, porque el tiempo pasa y porque casi nadie espera realmente que esas promesas se cumplan. Pero no siempre desaparecen. Algunas se quedan viviendo dentro de nosotros. Hace muchos años hice una de esas prome

Recuerdo haber sido libre

Recuerdo haber sido libre. No como se recuerdan las cosas que salvan, sino como se recuerda un lugar al que no se puede volver aunque siga existiendo. Hubo una vida no tan lejana donde las tardes cambiaban de color y yo creí que eso era suficiente. Idiomas prestados.  Rostros en tránsito.  El mar repitiéndose como si supiera algo que yo no. La cerveza tibia en la noche.  La música atravesando el cuerpo sin quedarse. Caminar de noche sin miedo. O con otro tipo de miedo que tod

Lo que pesa antes de hablar

Hay un punto exacto en el que la voz se quiebra antes de nacer.  No siempre lo recordamos, pero casi todos lo hemos sentido: esa tensión mínima en el pecho, el aire que se detiene, las manos que dudan antes de estirarse. Quizá la pena de pedir comenzó ahí:  en la infancia, cuando levantar la mano era suficiente para sentir que el mundo volteaba a verte con demasiada luz. Pedir ir al baño, preguntar algo, nombrar un deseo simple… todo se sentía como exponer una parte demasiado

El poder de no estar

Siempre pensé en qué poder me gustaría tener. Desde niña me inventé habilidades para sobrevivir al trayecto de regreso a casa. Volar, atravesar paredes, ser intangible cuando el mundo se sentía demasiado grande. Recuerdo caminar mirando los árboles y creer —con una fe casi religiosa— que yo movía sus ramas con la mente. Que el viento obedecía algo mío. Después alguien dijo que no eran poderes, que eran dones. Dones que podían despertarse. Y yo quise creerlo. Alguna vez sentí

Todos miramos

Observamos para calmar algo.  No siempre por curiosidad. Muchas veces por ansiedad. Vivimos rodeados de vidas ajenas.  Desde hace tiempo aprendimos a consumir la intimidad como entretenimiento: reality shows, vlogs, historias, reels. Fragmentos de existencia editados para ser vistos.  La rutina de alguien más convertida en contenido. Y poco a poco algo se desplazó: dejamos de habitar nuestra experiencia para observar la de otros. No es nuevo. La diferencia es que ahora es con

México

Contáctame

Pregúntame lo que sea

"Todos los textos publicados en este blog son propiedad intelectual de Amor M. Chávez H. y están protegidos por derechos de autor. Prohibida su reproducción total o parcial sin autorización."

bottom of page