La velocidad del presente
- Amor Hdz
- 14 abr
- 1 Min. de lectura
Vivimos como si siempre hubiera algo más importante que el presente.
Algo que hacer.
Algo que resolver.
Algo que pensar.
Siempre hay un después.
Después de terminar esto.
Después de sentirnos mejor.
Después de entender todo.
Y mientras tanto… el ahora pasa.
Sin que lo habitemos del todo.
Estamos aquí, pero no completamente.
Una parte de la mente está en lo que sigue.
En lo que falta.
En lo que aún no pasa.
Como si este momento no fuera suficiente.
Como si estuviera incompleto.
Y entonces lo atravesamos rápido.
Sin quedarnos demasiado.
Sin sentirlo por completo.
Sin darle espacio.
Porque siempre parece haber algo más importante.
Algo más urgente.
Más útil.
Más necesario.
Pero es extraño.
Porque ese “algo más importante” nunca termina de llegar.
Siempre hay otro pendiente.
Otro pensamiento.
Otro lugar al que ir.
Y así se nos va la vida.
No en grandes pérdidas, sino en pequeños momentos que no habitamos del todo.
Un café que no saboreamos.
Una conversación a medias.
Un silencio que llenamos demasiado rápido.
Y no es que no estemos.
Es que no estamos completos.
Tal vez no necesitamos hacer más.
Tal vez necesitamos quedarnos un poco más.
Aunque no pase nada.
Aunque no sea extraordinario.
Aunque no tenga sentido.
Porque la vida… no siempre está en lo importante.
A veces está en lo que no parece serlo.
Y se nos pasa.
Por Amor.

Comentarios